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Emblema
y símbolo sonoro de la Patria, es
una composición poética y
musical que perenniza la gesta libertaria
del Perú (1821). Don José
de San Martín convocó a concurso
para establecer la letra de lo que sería
el Himno Nacional o Marcha Nacional del
Perú.
Entre
seis canciones presentadas, fue escogida
la de don José de la Torre Ugarte
(letra) y don José Bernardo Alcedo
(música). La Ley del 15 de abril
de 1822 la reconoció como Himno Nacional
del Perú, y consta de seis estrofas,
aunque normalmente sólo se canta
la primera.
Algunos
historiadores han afirmado que la letra
de nuestro himno ha sufrido cambios, y que
lo que se entona en la actualidad difiere
mucho de la letra original escrita por De
la Torre Ugarte. Sin embargo, es indiscutible
que este símbolo patrio es una joya
histórica, por lo tanto debe conservar
la integridad y el carácter que le
imprimieron sus autores y el propio pueblo
peruano, recogiendo el mensaje de los fundadores
de la República.
Nuestro
Himno Nacional está considerado,
junto con la "Marsellesa" (himno
francés) uno de los himnos nacionales
más hermosos del mundo.
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Letra
del Himno Nacional
Letra:
José de La Torre Ugarte
Musica: José Bernardo Alcedo
Restauración y Armonización
de la Música: Claudio Rebagliatti
CORO
Somos libres, seamoslo siempre,
y antes niegue sus luces el sol,
que faltamos al voto solemne
que la Patria al eterno elevó.
ESTROFAS
Largo
tiempo el peruano oprimido
la ominosa cadena arrastró;
condenado a una cruel servidumbre
largo tiempo el silencio gimió.
Mas apenas el grito sagrado
Libertad en sus costas se oyó,
la indolencia de esclavo sacude,
la humillada cerviz levantó
Ya
el estruendo de broncas cadenas
que escuchamos tres siglos de horror,
de los libres al grito sagrado
que oyó atónito el mundo,
cesó.
Por
doquier San Martín inflamado,
libertad, libertad, pronunció,
y meciendo su base los Andes
la anunciaron, también, a una voz.
Con
su influjo los pueblos despiertan
y cual rayo corrió la opinión;
desde el istmo a las tierras del fuego
desde el fuego a la helada región.
Todos
juran romper el enlace
que natura a ambos negó,
y quebrar ese cetro que España,
reclinaba orgullosa en los dos.
Lima
cumple ese voto solemne,
y severa, su enojo mostró,
al tirano impotente lazando,
que intentaba alargar su opresión.
A
su esfuerzo saltaron los grillos
y los surcos que en si reparó,
le atizaron el odio y venganza
que heredara de su inca y señor.
Compatriotas,
no más ver la esclava
si humillada tres siglos gimió,
para siempre jurémosla libre
manteniendo su propio esplendor.
Nuestros
brazos, hasta hoy desarmados
están siempre cebando el cañón,
que algún día las playas de
Iberia,
sentirán de su estruendo el terror.
En
su cima los Andes sostengan,
la bandera o pendón Bicolor,
que los siglos anuncie el esfuerzo
que ser libres, por siempre nos dió.
A
su sombra vivamos tranquilos,
y al nacer por sus cumbres el sol,
renovemos el gran juramento
que rendimos al Dios de Jacob.
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