Una ambiciosa muchacha de 23 años quiere ser rica
muy rápido. Decide casarse con un hombre de 73 años, millonario, prometiendo a sí misma
matarlo de sexo en la noche de nupcias. La ceremonia es fantástica, con todo el lujo
posible, cientos de invitados...
Y viene la primera noche...
La muchacha se quita la ropa y espera en la
cama al marido de 73 años, colocándose en pose muy sensual. Cuando el marido sale del
baño, también desnudo, la muchacha observa estupefacta que él tiene una durísima
erección, con un miembro de unos 25 cm y ya cubierto con un preservativo.
Nota, además de este inesperado cuadro, que
el marido tiene 2 compresas de algodón en los oídos y un prendedor de ropa tapándole la
nariz.
Dentro de su asombro, ella logra preguntar:
Querido. ¿Para qué es todo eso?
Y el marido responde:
Hay 2 cosas en la vida que no soporto: una
mujer gritando y olor a goma quemada...
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